Además de apasionarme el mundo "tartil" también estoy en una batukada, dos de los compañeros hiceron una fiestecita de cumpleaños y, como no, no podía faltar la tarta..
El abuelo materno de mis sobrinas cumplía 65 años y me encargaron una pequeña tarta para celebrarlo con una réplica suya con su inseparable bandeja, bigote y pajarita.